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En principio hay que saber
de fabes es una palabra que proviene del bable, lengua de
Asturias, y que para hacer honor al plato se debe de llamar fabada asturiana porque
platos de alubias hay muchos de fabada asturiana solo uno.
Se ignora desde cuando se hace este exquisito plato, pero
teniendo en cuenta que, las alubias vinieron de América, es posible que este
plato sea del siglo XVI o XVII. La primera referencia escrita data de 1913, en que Emilia
Pardo Bazán hace referencia en su libro La cocina Española antigua, aunque
los ingredientes de la receta son fabes, tocino y morcilla, e indica que la
cocción debe de ser lenta y que es preferible que las fabes se deshagan a
encontrarlas duras.
Como ocurre con todos los platos típicos de la geografía española, cada uno
tiene su receta particular, pero en la fabada asturiana, los ingredientes
coinciden siempre: fabes, lacón y tocino, y a mitad de cocción la morcilla y
el chorizo.
Es necesario tener en cuenta que se ponen las fabes en agua fría.
Y si encima se hacen en olla baja de barro, a fuego lento, o como nuestras
abuelas, al amor de la lumbre, este plato es una delicia.
La sal estará en
función del lacón y el tocino. También hay quien aporta, casi al final de la
cocción, un poco de azafrán, con el fin de darle saber y sobre todo color al
caldo. Por cierto, al grupo de carnes, se llama compango. Que aproveche |