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Calle castiza típica del centro histórico madrileño, llena de comercios antiguos . Se encuentra en los aledaños de la Plaza Mayor y de la Puerta del Sol, formando parte de esta zona tan visitada por los turistas. El nombre actual se cree que es el único que ha tenido hasta ahora y lo recibió a mediados del siglo XVIII. La razón de su origen es que en dicha calle se encontraba la Casa de las Postas o Correos, que en 1795 fue trasladada a la Puerta del Sol. Dicha casa era muy conocida debido a que según cuentan las crónicas en su fachada se encontraba un cuadro de la Virgen de la Soledad que un alguacil lo oculto en el sótano. Desde ese momento comenzaron a oírse llantos y sollozos que procedían de la estancia en donde se encontraba el cuadro de la Virgen Parece ser que al devolver el cuadro a donde estaba inicialmente, dejaron de escucharse los lamentos. Tiendas de artesanía y regalos, una tienda con los mejores vinos españoles y extranjeros y los inevitables bocadillos de calamares a muy buen precio. Mención especial merece la Droguería y perfumería Martínez Orue, fundada en 1888 cuando en esta calle reinaba el gremio de los comerciantes de droguería. Hoy en día se conserva la composición de la fachada y gran parte del mobiliario original, como el mostrador, las estanterías y las cajoneras para almacenar los productos. Incluso algunos productos muy específicos y raros se pueden encontrar aquí, como el bol francés, el esperma de ballena, la fécula de patata y el crémor tártaro. |