|
|
|
Aunque no es la Patrona de Madrid, lugar que ocupa Nuestra Señora de la Almudena, la Virgen de la Paloma ha gozado de gran devoción popular y en su honor se celebran anualmente unas fiestas muy castizas. Sobre la calle de la Paloma, Pérez Galdós dice lo siguiente: "resulta que Isabel Tintero, mujer de Diego Charco, de ejercicio cochero, viendo a principios del año 1787 que unos muchachos llevaran arrastrando como por juguete un lienzo de Ntra. Sra. de la Soledad, lo arrebató de las manos de aquellos, lo hizo retocar y lo colocó en marzo del propio año en el portal de su misma casa, y esmerándose en su culto, le ha promovido con tanto fervor que ha conseguido extender su particular devoción; de modo que se hallan alumbrándola varios faroles y lámpara a expensas de personas de primera clase, además de las muchas velas que la devoción de los fieles la presentan, reconocidos a los singulares beneficios que dicen haber conseguido ellos por intercesión de esta su Poderosa Madre, y en señal de este reconocimiento se ven las paredes de la actual Capillita llenas de presentallas. A impulsos de esta devoción se reza el Rosario todas las noches ante esta santa Imagen, cubriendo el Concurso gran parte de la calle... " Como fuera que se le atribuyesen varios milagros, su culto se extendió rápidamente, llegando su devoción a la Casa Real. Se dice que María Luisa de Parma (esposa de Carlos IV de España) fue muy devota de esta imagen. En 1896 se comienza a construir una iglesia según el proyecto del arquitecto Lorenzo Álvarez Capra, y se inaugura en 1912. Es de estilo neomudéjar con elementos góticos |