La Cava Alta se extiende desde la calle Toledo hasta la Plaza del Humilladero.

La Cava Alta y la Cava Baja, corresponden a los fosos de defensa de las antiguas murallas cristianas de Madrid que en su momento estuvieron ubicadas en estos lugares. Estas antiguas cavas permitían la entrada o salida aunque estuvieran echada las puertas, inclusive cuenta la leyenda, se fugaron gran parte de los árabes cuando Alfonso VI reconquistó Madrid.

Si nos fijamos en el trazado de sus calles tienen forma curva, que es la que corresponde con el trazado de las defensas. Estas calles han sido frecuentadas por cualquier personaje de la época del Madrid antiguo, como San Isidro Labrador, hasta los árabes cuando fueron expulsados huyeron por estos lugares.

Fue lugar de tascas y fondas que dieron cobijo a pícaros, maleantes y charlatanes.